Cómo cambiar de empresa de limpieza en una comunidad de vecinos
En una comunidad casi nunca se cambia de empresa de limpieza por el precio. Se cambia porque nadie sabe qué se está pagando: un vecino dice que la escalera se barre a diario, otro jura que pasan una vez por semana, y no hay ningún papel que diga cuál de los dos tiene razón. El cambio empieza ahí, no en pedir tres presupuestos.

Antes de pedir presupuestos, mira el contrato que ya tienes
Dos datos del contrato vigente deciden el calendario entero del cambio, y los dos están casi siempre en la última página:
- La duración y si se renueva sola. Muchos contratos de comunidad son anuales con prórroga automática, y si pasa la fecha se renuevan otro año.
- El plazo de preaviso para no renovar. Suele ir de uno a tres meses antes del vencimiento, por escrito.
Si el preaviso es de dos meses y el contrato vence el 31 de diciembre, la comunidad tiene que haber decidido y comunicado la baja antes del 31 de octubre. Y como quien decide es la junta, la junta tiene que estar convocada antes de eso. Contando hacia atrás desde el vencimiento se ve enseguida si da tiempo este año o hay que esperar al siguiente.
Los seis puntos que debe traer un presupuesto para poder compararlo
Dos presupuestos de comunidad con el mismo importe mensual pueden ser servicios completamente distintos. Sin estos seis puntos no se están comparando dos ofertas: se están comparando dos números.
- Días de servicio a la semana, y cuáles.
- Cuadro de frecuencias por zona: escalera, portal, ascensor, patio, terrado, contadores y punto de basuras, cada uno con su ritmo.
- Si el garaje entra en el precio o va aparte.
- Si los cristales del portal entran, y cuántas veces al año.
- Quién pone el material y quién pone la maquinaria.
- Qué pasa en agosto y en vacaciones: si hay sustitución o el servicio se para.
El punto del garaje es el que más discusiones genera después. Un baldeo de rampa y calles de circulación pide máquina y agua a presión, no es lo mismo que barrer, y cuando no está escrito acaba no haciéndose.
Llevarlo a la junta
La decisión de cambiar de proveedor de limpieza se aprueba en junta por mayoría simple de los presentes. Lo que hace que salga adelante sin discusión es llevar los presupuestos con el mismo formato: la misma tabla de zonas y frecuencias en las tres ofertas, para que se puedan poner en columnas.
Si cada empresa lo presenta a su manera, la junta acaba votando el importe más bajo, que casi siempre es el que menos incluye, y en seis meses se vuelve a estar en el mismo sitio.
El día del cambio
La entrada de la nueva empresa es más sencilla de lo que parece. Hace falta la llave del portal, saber dónde está la toma de agua y dónde se guarda el material, y a quién se avisa si algo no está. En una finca normal se resuelve en una visita de veinte minutos.
Lo que sí conviene es que las dos fechas encajen: que la baja de la anterior sea el último día de mes y el alta de la nueva el primero del siguiente. Un hueco de una semana en agosto se nota en el portal más de lo que nadie espera.
La señal de que el cambio ha funcionado
No es que el portal esté limpio la primera semana: eso lo consigue cualquiera. Es que al tercer mes siga habiendo un papel en el tablón con lo que toca cada día, y que un vecino pueda mirarlo y saber si lo de hoy estaba previsto o no. Cuando ese papel desaparece, el servicio vuelve a ser lo que cada uno crea recordar.
El servicio del que habla este artículo
Limpieza de comunidades de vecinos en el Maresme
Zonas comunes de la finca con un cuadro de frecuencias por escrito.
Limpieza de cristales, ventanas y persianas en el Maresme
Cristales de casa, de local y de escalera, con marcos y lamas.
Limpieza de garajes y parkings en el Maresme
Comunitarios y privados, con desengrasado de aceite.